La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) ha celebrado reuniones a puerta cerrada con guionistas, directores y productores de cine y televisión en Los Ángeles, Bruselas y París, y planea continuar estos encuentros en Londres el próximo mes, según reveló The Guardian. La iniciativa ha generado acusaciones de que la alianza militar busca utilizar la industria del entretenimiento para producir propaganda, provocando indignación entre algunos de los profesionales invitados que se sienten instrumentalizados para promover mensajes favorables a la OTAN.
La OTAN ha organizado tres reuniones con profesionales de la industria audiovisual en Los Ángeles, Bruselas y París, y tiene previsto continuar su "serie de conversaciones íntimas" el próximo mes en Londres, donde se reunirá con miembros del Gremio de Guionistas de Gran Bretaña (WGGB), que representa a escritores profesionales en el Reino Unido, según informó The Guardian.
La reunión planificada en Londres ha causado consternación entre algunos de los invitados, quienes sintieron que se les estaba pidiendo "contribuir a la propaganda de la OTAN", según el diario británico. El encuentro se llevará a cabo bajo la regla de Chatham House, en la cual los participantes pueden usar libremente la información recibida, pero no se revelan las identidades de los asistentes.
El tema de conversación será la "situación de seguridad en evolución en Europa y más allá", según las fuentes. James Appathurai, exvocero de la OTAN que ahora ocupa el cargo de subsecretario general adjunto para tecnología híbrida, cibernética y nueva, tiene previsto asistir junto con otros funcionarios de la alianza, según informó The Guardian.
En un correo electrónico del WGGB visto por The Guardian, se sugirió que las reuniones ya habían dado lugar a "tres proyectos separados" en desarrollo, que fueron "inspirados, al menos en parte, por estas conversaciones". El correo también afirmaba que la OTAN "se construyó sobre la creencia de que la cooperación y el compromiso, el cultivo de amistades y alianzas, es el camino a seguir", añadiendo que "incluso si algo tan simple como ese mensaje encuentra su camino en una historia futura, eso será suficiente", según los organizadores del evento.
Alan O'Gorman, guionista de la película Christy, que ganó el premio a mejor película en los Premios de Cine y Televisión de Irlanda 2026, calificó la reunión planificada como "indignante" y "claramente propaganda", según The Guardian. "Pensé que era insensible y una locura presentar esto como algún tipo de oportunidad positiva. Muchas personas, yo incluido, tienen amigos y familiares o ellos mismos provienen de países que no están en la OTAN, que han sufrido bajo guerras en las que la OTAN se ha unido y propagado", dijo.
O'Gorman considera que las reuniones son un intento de la OTAN de "difundir algunos de sus mensajes en el cine y la televisión". "Creo que hay alarmismo en toda Europa en este momento de que nuestras defensas están bajas", dijo. "Lo veo en un contexto irlandés, donde ha habido un impulso a través de algunos medios y el gobierno para presentar a la OTAN de manera positiva y alinearnos más estrechamente con ellos. Creo que el pueblo irlandés, en su mayor parte, no quiere tener nada que ver con guerras en tierras extranjeras", según declaró a The Guardian.
El gasto en defensa en Irlanda ha aumentado a niveles récord tras la invasión rusa de Ucrania, lo que ha recibido apoyo de todos los partidos y amplia aprobación del público, aunque el apoyo para unirse a la OTAN sigue siendo bajo, según The Guardian. Una encuesta de Ipsos del año pasado encontró que, en caso de formarse una Irlanda unida, el 49 por ciento de todos los votantes en la República de Irlanda se oponen a unirse a la alianza, con un 19 por ciento a favor y un 22 por ciento sin estar seguros.
O'Gorman dijo que otros guionistas invitados a la reunión estaban "bastante ofendidos de que el arte se usara de una manera que apoyara la guerra" y sintieron que se les estaba pidiendo "contribuir a la propaganda de la OTAN", según The Guardian.
Faisal A. Qureshi, guionista y productor que ha trabajado en la industria durante más de 20 años, solicitó asistir a la reunión "para ver cómo sería de primera mano" pero tuvo que retirarse por un conflicto de agenda, según informó The Guardian. Dijo que el "riesgo para cualquier creativo que se sumerge en este mundo no atribuible de informes de inteligencia o militares es que pueden ser seducidos a pensar que ahora tienen algún conocimiento secreto. Que existe un mundo de grises donde la moralidad se estira y los abusos de derechos humanos son aceptables cuando se hacen por un bien mayor".
Qureshi cuestiona si un creativo "desafiaría o interrogaría" suficientemente la información que se le transmite en tales reuniones. "Acaban de recibir algo que tiene la apariencia de verdad dada por una autoridad que rara vez trata con el público y hay una sensación de privilegio por obtener ese acceso", dijo, según The Guardian.
Los partidarios de la OTAN han abogado por mayores relaciones con las artes. El Centro para la Reforma Europea, un grupo de expertos, publicó un informe a principios de este año pidiendo a los gobiernos que se relacionen con líderes culturales, incluidos guionistas y productores de cine, para generar apoyo público para un mayor gasto en defensa y "contar mejor la historia de por qué se necesitan estas inversiones en defensa", según The Guardian.
En 2024, ocho guionistas, incluido un escritor y productor ejecutivo del programa de comedia Friends, fueron invitados a la sede de la OTAN en Bruselas por el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales con sede en Washington, para aprender sobre política de seguridad, según The Guardian. El grupo, que también incluyó a un escritor del drama policial de larga duración Law and Order y un productor del drama de comedia detectivesca High Potential, se reunió con el entonces secretario general de la alianza, Jens Stoltenberg, durante el viaje.
Según SFG Media, las cartas enviadas a los invitados hacen referencia a "tres proyectos" ya en desarrollo, aparentemente posibles obras cinematográficas o televisivas conectadas con temas relacionados con la OTAN. La iniciativa está siendo coordinada a través de la división de diplomacia pública de la OTAN y tiene como objetivo establecer vínculos con figuras de la industria del entretenimiento, según el medio.
La iniciativa ha provocado críticas agudas entre algunos de los invitados. En Gran Bretaña, varios participantes en la discusión describieron la próxima reunión como "indignante" y "propaganda descarada", según SFG Media.
Un funcionario de la OTAN dijo: "La iniciativa mencionada es la cuarta de una serie de sesiones para escritores de ficción en la industria del entretenimiento (incluidos guionistas, showrunners y autores). Surge del interés expresado por miembros de la industria de saber más sobre qué es la OTAN y cómo funciona. Estos eventos incluyen el compromiso con representantes de la OTAN, la sociedad civil y la comunidad de grupos de expertos", según The Guardian.
Según Turkiye Today, los representantes de la OTAN rechazan las acusaciones de que están tratando de crear propaganda e insisten en que el esfuerzo se trata de diálogo con la industria y aumentar la conciencia sobre las actividades de la alianza, en lugar de ejercer influencia directa sobre el contenido de proyectos futuros.
Un portavoz del WGGB dijo: "Como sindicato que representa a guionistas, recibimos invitaciones de organizaciones de terceros sobre eventos que pueden ser de uso profesional o interés para nuestros miembros. Estas interacciones no representan necesariamente un respaldo de estas organizaciones. La invitación que transmitimos de la OTAN a nuestros miembros guionistas fue a un evento que ofrece una conversación bidireccional donde los escritores asistentes pueden hacer sus propias preguntas, hablar libremente y tomar lo que consideren útil de la sesión. Nuestros miembros son pensadores libres, una habilidad valiosa y vital que aportan a su oficio", según The Guardian.
Las objeciones de O'Gorman tienen una carga particular dado el contexto irlandés, según Turkiye Today. Irlanda ha mantenido una política de neutralidad militar durante décadas y no es miembro de la OTAN, aunque su gasto en defensa ha aumentado a niveles récord tras la invasión a gran escala de Rusia a Ucrania, un movimiento que ha recibido apoyo político de todos los partidos. Sin embargo, el entusiasmo público por unirse a la OTAN sigue siendo limitado.
"Creo que hay alarmismo en toda Europa en este momento de que nuestras defensas están bajas", dijo O'Gorman, según Turkiye Today. "Lo veo en un contexto irlandés, donde ha habido un impulso a través de algunos medios y el gobierno para presentar a la OTAN de manera positiva".