Casi una decena de países de América Latina y el Caribe han cancelado en los últimos meses sus acuerdos con Cuba para el envío de médicos, cediendo a la presión de Estados Unidos que califica el programa como "trabajo forzado". La medida ha dejado sin atención médica a miles de personas en comunidades pobres y remotas, según médicos, organizaciones no gubernamentales e investigadores que advierten que los más afectados serán los sectores más vulnerables de la región.