Un grupo de países del norte de Europa, encabezados por Alemania y Países Bajos, rechazó la propuesta de la presidencia chipriota del Consejo de la Unión Europea de recortar apenas un 2 por ciento el presupuesto comunitario de 2 billones de euros para el período 2028-2034, calificándola de inasequible y desequilibrada en un momento de restricciones fiscales generalizadas en el continente.