Pakistán se ha convertido en un mediador indispensable en las negociaciones de paz entre Estados Unidos e Irán, logrando lo que diplomáticos de democracias occidentales no consiguieron en casi cinco décadas: producir conversaciones directas entre Washington y Teherán, según el Consejo de Relaciones Exteriores. El país asiático ha albergado conversaciones de alto nivel en Islamabad y ha transportado propuestas entre ambas partes mientras trabajan hacia un alto el fuego duradero.