

Boris y Sofia Gurman, un matrimonio de 69 y 61 años, perdieron la vida el domingo intentando detener a uno de los atacantes durante el tiroteo terrorista en Bondi Beach, Australia, que dejó al menos 15 muertos durante una celebración de Hanukkah.
Los esposos Boris y Sofia Gurman, residentes de larga data en Bondi, se convirtieron en símbolos de valentía tras intentar desarmara uno de los terroristas durante el ataque más mortífero en Australia desde la masacre de Port Arthur en 1996. Según las imágenes de una cámara de tablero, Boris Gurman, un mecánico jubilado, enfrentó directamente al atacante Sajid Akram, forcejeando para quitarle un arma en plena calle Campbell Parade.
El matrimonio, que llevaba 34 años junto y estaba próximo a celebrar su 35 aniversario en enero, fue identificado por su familia como dos personas de "generosidad y fortaleza silenciosa". Según declaraciones a medios australianos, ambos intentaron proteger a otros civiles arriesgando sus propias vidas.
Las autoridades australianas confirmaron que el ataque fue un incidente terrorista motivado por la ideología del Estado Islámico. Sajid Akram, de 50 años, originario de la India, fue abatido por la policía, mientras que su hijo Naveed, de 24 años, permanece hospitalizado.
El tiroteo, ocurrido durante un evento para conmemorar el primer día de Hanukkah, dejó un saldo de 15 personas muertas, entre ellas una niña de 10 años, un rabino británico, un oficial de policía retirado y un sobreviviente del Holocausto. Adicionalmente, 38 personas resultaron heridas, con 24 aún hospitalizadas.
Los testigos describieron a Boris Gurman como un héroe que "no huyó, sino que cargó directamente hacia el peligro". Su esposa Sofia, quien trabajaba en Australia Post, lo acompañó en ese acto de valentía. La familia expresó estar "orgullosa de su bravura y altruismo", destacando que "encapsula quiénes eran: personas que instintivamente intentaron ayudar a otros".
Las investigaciones continúan, con las autoridades analizando los viajes previos de los atacantes a Filipinas y buscando comprender los factores que llevaron a su radicalización. El primer ministro Anthony Albanese y el presidente estadounidense Donald Trump han reconocido públicamente el coraje de los ciudadanos que se enfrentaron a los terroristas.