El parlamento húngaro aprobó una enmienda constitucional que limita a ocho años el mandato de los primeros ministros, una medida que aplicaría retroactivamente e impediría el regreso de Viktor Orbán al cargo. La votación, que obtuvo 135 votos a favor y 50 en contra, marca un giro significativo en un país donde Orbán gobernó durante 20 años consecutivos.