El Parlamento Europeo aprobó este martes con 558 votos a favor las primeras normas comunes de la Unión Europea para proteger a perros y gatos, estableciendo la obligatoriedad del microchip, prohibiendo la cría consanguínea y los rasgos exagerados que generen riesgos para la salud, y vetando la mutilación con fines de exhibición. La legislación, que regula un mercado valorado en 1.300 millones de euros anuales, solo requiere ahora la aprobación formal del Consejo para entrar en vigor.