Petróleos Mexicanos reconoció el jueves su responsabilidad en el derrame de crudo que desde febrero contamina las costas de Tabasco, Veracruz y Tamaulipas en el Golfo de México, según informó su director Víctor Rodríguez Padilla. El reconocimiento llega casi dos meses después de que las primeras manchas de chapopote llegaran a las playas y tras semanas de negación por parte de autoridades federales y estatales. La petrolera estatal despidió a tres altos directivos acusados de ocultar la fuga en un oleoducto que conecta la sonda de Cantarell con Dos Bocas, detectada desde principios de febrero.