El teórico tecnológico Kevin Kelly plantea un escenario alternativo al optimismo dominante sobre la inteligencia artificial: en lugar de respuestas claras en tres años, la humanidad podría enfrentar entre 10 y 15 años de incertidumbre sostenida y profunda sobre el futuro de la IA, el empleo, la economía y la identidad humana, según publicó en su blog The Technium.