El magnate tecnológico Peter Thiel, fundador de Palantir y figura clave detrás de la carrera política de J.D. Vance, impulsa un proyecto que combina inteligencia artificial militar, cristianismo reaccionario y rechazo explícito a la democracia, según analiza el filósofo Jordi Ibáñez Fanés en su libro "Apocalipsis y democracia". Thiel, quien apoyó la primera presidencia de Donald Trump, declaró en 2009 que "ya no creo que libertad y democracia sean compatibles", una visión que ahora materializa desde su empresa líder en tecnología de guerra.