Un nuevo estudio científico ha resuelto un debate de décadas sobre el origen y transporte de la Piedra del Altar de Stonehenge, revelando que el bloque de arenisca de seis toneladas fue trasladado por humanos a lo largo de 435 millas (700 kilómetros) desde la Cuenca Orcadiana en el noreste de Escocia hasta el sur de Inglaterra, según investigadores que combinaron análisis de procedencia mineral con modelado de flujo glacial.