La piratería en aguas de Somalia ha experimentado un resurgimiento alarmante en las últimas tres semanas, con tres buques secuestrados frente a las costas somalíes y yemeníes, según reportes marítimos. El fenómeno coincide con el desvío masivo de embarcaciones que evitan el mar Rojo debido a los ataques hutíes respaldados por Irán y las escaladas del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, obligando a los barcos a rodear África por rutas que pasan directamente por aguas históricamente peligrosas.