La Franja de Gaza enfrenta una crisis sanitaria sin precedentes donde la proliferación de roedores y parásitos se suma a los bombardeos y la destrucción, afectando a más de 1,4 millones de desplazados que viven en campamentos improvisados. La Organización Mundial de la Salud documentó más de 17.000 casos de infestaciones desde inicios de 2026, mientras las ratas muerden a niños dormidos, destruyen pertenencias y propagan enfermedades en un entorno marcado por la acumulación de 260.000 toneladas de basura y el colapso de las redes de alcantarillado.