Un estudio genómico de la Universidad de California en Los Ángeles reveló que los indígenas andinos poseen hasta cuatro veces más copias del gen que produce amilasa salival, una enzima que digiere almidón, que cualquier otra población mundial. La investigación, publicada en Nature Communications, atribuye esta adaptación evolutiva al consumo de papa que comenzó hace aproximadamente 10.000 años en los Andes peruanos.