La Agencia Nacional del Crimen del Reino Unido y el Consejo Nacional de Jefes de Policía británicos pidieron el 22 de mayo de 2026 que se prohíba a menores de 16 años acceder a plataformas de redes sociales, videojuegos y aplicaciones de inteligencia artificial que no desactiven funciones de alto riesgo como mensajería privada, contacto con desconocidos y compartición de imágenes de desnudos. La propuesta responde a casi 100.000 reportes de abuso sexual infantil online recibidos en 2025, un aumento de cuatro veces en seis años.