Las autoridades del Reino Unido están evaluando posibles cargos de abuso de funciones públicas contra el ex príncipe real Andrew Mountbatten-Windsor tras la revelación de documentos que sugieren que compartió información gubernamental sensible con el fallecido delincuente sexual Jeffrey Epstein durante su periodo como enviado comercial entre 2001 y 2011.
La Policía de Thames Valley confirmó que ha iniciado conversaciones con la Fiscalía de la Corona para investigar las acusaciones de conducta indebida en cargo público contra Andrew Mountbatten-Windsor. El director de procesamientos públicos, Stephen Parkinson, declaró enfáticamente que "nadie está por encima de la ley", subrayando que examinarán cualquier evidencia relevante que pueda indicar actividad criminal.
Según documentos revelados en los archivos de Epstein, el ex príncipe habría utilizado su rol gubernamental para beneficiar los intereses comerciales del financista convicto. Las evidencias sugieren que Mountbatten-Windsor filtró información sensible sobre el Royal Bank of Scotland después de su rescate gubernamental y presuntamente compartió cables diplomáticos confidenciales sobre relaciones comerciales con China.
Los correos electrónicos revelan que David Stern, asociado comercial de Mountbatten-Windsor, estaba en contacto regular con Epstein y organizaba reuniones basándose en sus sugerencias. Un email muestra incluso que Epstein se jactaba de tener "el Reino Unido controlado".
Varias figuras políticas británicas han exigido una investigación exhaustiva. El ex primer ministro Gordon Brown calificó el caso como "el mayor escándalo" y pidió una investigación policial en profundidad. Vince Cable, ex líder demócrata, también solicitó una verificación sobre posible corrupción criminal.
Buckingham Palace ha manifestado que el Rey Carlos III apoya cualquier investigación sobre su hermano. El palacio real ha dejado claro que está preparado para colaborar con las autoridades en el esclarecimiento de estos graves señalamientos.
Mountbatten-Windsor, quien ya fue despojado de sus títulos reales por sus vínculos con Epstein, ha negado sistemáticamente cualquier conducta indebida. Sin embargo, los nuevos documentos presentan evidencias que desafían su versión de los acontecimientos.
La investigación se produce en un contexto internacional más amplio donde varios funcionarios europeos están siendo investigados o han perdido sus cargos tras aparecer en los archivos de Epstein, mientras que en Estados Unidos el impacto ha sido significativamente menor.
Las autoridades británicas enfatizan que la investigación busca establecer si existieron violaciones legales durante el periodo en que Mountbatten-Windsor se desempeñó como enviado comercial real entre 2001 y 2011.