La policía italiana desmanteló un banco subterráneo utilizado por narcotraficantes que habría movido varios cientos de millones de euros durante al menos tres años, según informaron las autoridades el lunes. La operación, con base logística en Prato, al noroeste de Florencia, era dirigida desde 2021 por un ciudadano chino y funcionaba como intermediario global para el crimen organizado, ofreciendo canales seguros para pagar grandes cargamentos de droga sin movimiento físico de efectivo y garantizando anonimato total de los flujos financieros.