

Comunidades rurales que votaron mayoritariamente por Donald Trump en las elecciones presidenciales de 2024 comienzan a experimentar los efectos negativos de sus políticas arancelarias y ambientales, mientras el presidente celebra una supuesta victoria sobre lo que denomina el 'engaño del cambio climático', basándose en una interpretación parcial de declaraciones recientes de Bill Gates.
Las políticas implementadas por la administración Trump están generando preocupación en pequeñas comunidades republicanas que dependen de inversiones extranjeras en el sector manufacturero, según reportes de The Guardian. En Jeffersonville, Ohio, una localidad de 1.200 habitantes donde el 77% de los votantes del condado de Fayette respaldó a Trump en las elecciones presidenciales del año pasado, los residentes temen por el futuro de una planta de fabricación de baterías para vehículos eléctricos valorada en 3.500 millones de dólares.
"El proceso de construcción se ha estado ralentizando. Mi temor es que todo se detenga y nos quedemos solo con hormigón sin terminar", expresa Amy Wright, residente del condado de Fayette, según The Guardian. La planta, una inversión conjunta de las empresas LG Energy Solution (coreana) y Honda (japonesa), se esperaba que generara aproximadamente 2.200 empleos en una zona que hasta hace pocos años era terreno agrícola abierto.
Las medidas arancelarias de Trump y la eliminación de créditos fiscales para vehículos limpios están provocando que empresas manufactureras multinacionales consideren pausar inversiones futuras por cientos de millones de dólares. Además, una redada de oficiales de inmigración (ICE) en septiembre en una planta de baterías Hyundai-LG en Georgia, que resultó en la detención y deportación de más de 300 trabajadores surcoreanos, ha enviado ondas de choque tanto a comunidades como Jeffersonville como a las oficinas ejecutivas de compañías internacionales.
"Los aranceles están afectando todo", afirma Wright, quien menciona que su hijo, empleado de una empresa local que suministra piezas a Honda, recibió recientemente un aviso de que se cancelaba una promesa previa de trabajo con horas extras, aparentemente debido a que Honda está reduciendo gastos a causa de las políticas gubernamentales.
Esta situación se replica en otros estados del medio oeste. En Kentucky, Michigan y otros lugares, gigantes globales como Toyota y Stellantis han invertido miles de millones de dólares en pequeñas comunidades, gran parte proveniente de incentivos fiscales para energía limpia de la Ley de Reducción de la Inflación de 2022 de la administración Biden.
Toyota, que opera su mayor instalación de producción mundial en Georgetown, Kentucky (donde emplea a más de 10.000 personas), advirtió en agosto que enfrentaba un impacto financiero de 9.500 millones de dólares para la empresa y sus proveedores debido a los aranceles impuestos por la administración Trump, según The Guardian. En julio, el gobernador de Kentucky, Andy Beshear, calificó los aranceles de Trump como "caos" y afirmó que estaban socavando inversiones en el estado.
En abril, Stellantis despidió a 900 trabajadores en varias ubicaciones del medio oeste debido a los aranceles de Trump. En Indiana, Roche, una de las mayores empleadoras del estado, está considerando retirar inversiones por valor de 50.000 millones de dólares en los próximos años si Trump cumple con su orden ejecutiva de atacar a empresas que no reduzcan los precios de los medicamentos.
"Ningún fabricante quería alienar a los clientes, pero esos días ya pasaron. Así que, el grueso de los aumentos de precios por aranceles golpeará en los próximos meses. Esto importa porque el empleo en fábricas es una parte importante de los condados rurales en el medio oeste, aproximadamente el 30% en Indiana, y similar en Illinois, Ohio, Michigan y Wisconsin", explica Michael Hicks, economista y profesor de la Universidad Ball State en Indiana, según The Guardian.
Las encuestas sugieren que la popularidad de Trump en la América rural ha disminuido considerablemente. Una encuesta indica que su índice de aprobación entre los estadounidenses rurales ha caído del 59% en agosto al 47% en octubre. Otras muestran que su índice de aprobación neta en estados que ganó en las elecciones presidenciales del año pasado —Ohio, Michigan e Indiana— está en territorio negativo por hasta 18,9 puntos.
Mientras tanto, el presidente Trump ha declarado victoria en lo que denomina la "guerra contra el engaño del cambio climático", basándose en una publicación reciente de Bill Gates. "Yo (¡NOSOTROS!) acabo de ganar la Guerra contra el Engaño del Cambio Climático", escribió Trump en una publicación en X el miércoles. "Bill Gates finalmente ha admitido que estaba completamente EQUIVOCADO en el tema. Se necesitó valor para hacerlo, y por eso todos estamos agradecidos", según informa Audacy.
Sin embargo, la interpretación de Trump sobre las declaraciones de Gates parece ser selectiva. En su publicación de blog, Gates afirma claramente que "el cambio climático es un problema muy importante" que "necesita ser resuelto", según Audacy. Lo que Gates argumentó en contra fue una "visión apocalíptica del cambio climático" que predice el fin cercano de la civilización humana, proponiendo que los activistas se centren en la innovación y el crecimiento para combatir los impactos negativos del cambio climático en lugar de objetivos de emisiones a corto plazo.
Desde que comenzó su segundo mandato en la Casa Blanca en enero, Trump ha emitido órdenes ejecutivas destinadas a desmantelar muchas de las acciones clave que se han emprendido a nivel federal para abordar el cambio climático, según el Centro Sabin para Derecho Climático de la Escuela de Derecho de Columbia. El presidente ha denunciado públicamente la energía eólica y solar.
"Cualquier Estado que haya construido y confiado en MOLINOS DE VIENTO y ENERGÍA SOLAR para la energía está viendo AUMENTOS RÉCORD EN LOS COSTOS DE ELECTRICIDAD Y ENERGÍA", dijo en una publicación en Truth Social a principios de este año. "¡LA ESTAFA DEL SIGLO! No aprobaremos la energía eólica ni la solar que destruye a los agricultores. ¡¡¡Los días de estupidez han terminado en los EE.UU.!!! MAGA", según cita Audacy.
Notablemente, Gates ha invertido miles de millones de dólares para mitigar los impactos del cambio climático durante más de dos décadas. El cofundador de Microsoft ayudó a crear Breakthrough Energy hace 10 años, una plataforma de inversión centrada en la innovación y el despliegue de energía limpia.
A pesar de la declaración entusiasta de victoria de Trump, Gates señala en su artículo que las emisiones se espera que causen calentamiento en el planeta en el futuro. Esto significa que Iowa podría tener un clima similar al de Texas en el futuro y que Texas podría ser un poco más como México, explicó. Al mismo tiempo, dijo que las innovaciones en energía, materiales de construcción y más ayudarán a mitigar los aspectos más peligrosos de los cambios.
La publicación de Gates ha generado reacciones mixtas en la comunidad de activistas climáticos. Katharine Hayhoe, científica jefe de The Nature Conservancy, comentó a Axios: "El contenido fue en su mayoría realmente bueno, pero lo habría enmarcado radicalmente diferente". Describió el cambio climático como "un agujero en cada cubo".
En general, el artículo de Gates no indica que las preocupaciones sobre el cambio climático hayan terminado, sino que es un problema continuo y bastante complicado que podría beneficiarse de un enfoque diferente. Instó a los asistentes a la próxima cumbre climática global COP30 en Brasil a priorizar el gasto que "entregue el mayor impacto posible para las personas más vulnerables".
Mientras Trump celebra una supuesta victoria sobre el "engaño del cambio climático", las comunidades rurales que lo apoyaron mayoritariamente en las elecciones comienzan a sentir los efectos negativos de sus políticas económicas y ambientales, generando una creciente ansiedad en el corazón republicano de Estados Unidos.