El primer ministro británico Keir Starmer enfrenta una lucha por su supervivencia política mientras potenciales rivales dentro del Partido Laborista, incluidos el secretario de Salud Wes Streeting y la exviceprimera ministra Angela Rayner, comienzan a posicionarse para una posible contienda por el liderazgo. Alrededor de 40 diputados laboristas han pedido que establezca una fecha para renunciar tras resultados electorales locales desastrosos en los que el partido perdió apoyo frente a Reform UK y los Verdes, según reportó The Guardian este domingo.