El primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, reconoció que necesita "cambiar las cosas" después de la dimisión del ministro de Defensa, John Healey, en medio de una creciente disputa sobre el gasto militar que ha generado tensiones en el gobierno británico y preocupación en Estados Unidos. Healey renunció el jueves acusando a Starmer de poner en riesgo la seguridad del país al ofrecer solo 2,68% del PIB para defensa en 2030, muy por debajo del objetivo de la OTAN del 3,5% para 2035.