El primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, se declaró este viernes "furioso" tras revelarse que nombró a Peter Mandelson como embajador en Estados Unidos pese a que este había reprobado controles de seguridad, intensificando un escándalo que amenaza su permanencia en el cargo. Starmer afirmó que ni él ni otros ministros fueron informados del fallo en la verificación de antecedentes de Mandelson, cuya estrecha amistad con el fallecido delincuente sexual Jeffrey Epstein ha generado llamados de renuncia desde todos los partidos de oposición.