

El primer ministro de Canadá, Mark Carney, declaró este lunes en Ereván, Armenia, que Europa y Canadá no están destinados a someterse a un mundo más transaccional, insular y brutal, en el marco de la octava reunión de la Comunidad Política Europea. Carney se convirtió en el primer líder no europeo en asistir a este foro, en medio de crecientes tensiones en el estrecho de Ormuz y renovadas dudas sobre el compromiso de Estados Unidos con la OTAN.
Mark Carney, primer ministro de Canadá, afirmó este lunes que Europa puede convertirse en la base desde la cual se reconstruya un nuevo orden internacional, en declaraciones realizadas durante la octava reunión de la Comunidad Política Europea (CPE) celebrada en Ereván, Armenia, según reportó The Guardian.
"No creemos que estemos destinados a someternos a un mundo más transaccional, insular y brutal, y reuniones como estas apuntan a un mejor camino a seguir", declaró Carney, quien se convirtió en el primer líder no europeo en asistir a una reunión de la CPE.
En una sugerencia directa sobre el fin de la era de liderazgo estadounidense, Carney explicó el simbolismo de la asistencia de Canadá a una reunión política europea: "Es mi firme opinión personal que el orden internacional será reconstruido, pero será reconstruido desde Europa", según sus declaraciones recogidas por The Guardian.
El primer ministro canadiense añadió: "Estamos demostrando no solo la fortaleza de nuestros valores al defender un orden internacional basado en reglas, sino también el valor de nuestra fortaleza. El mundo está experimentando una ruptura en varias dimensiones: la integración está siendo utilizada como arma por algunos y las reglas no están limitando a los hegemones", según reportó Tag24.
La reunión de la CPE se celebra en Ereván como una forma de mostrar la determinación de Europa para evitar que el pequeño país del Cáucaso sea arrastrado de vuelta a la órbita de Rusia, según The Guardian. El encuentro se desarrolla en un contexto de renovada preocupación sobre el compromiso de Estados Unidos con la OTAN tras la sorpresiva decisión del presidente Donald Trump de anunciar la retirada de más de 5.000 soldados de Alemania.
El primer ministro británico, Keir Starmer, declaró en Ereván: "No podemos negar que algunas de las alianzas en las que hemos llegado a confiar no están en el lugar donde quisiéramos que estuvieran. Hay más tensión en las alianzas de la que debería haber", según The Guardian. Starmer añadió que la forma en que los líderes respondan a las tensiones en las alianzas probablemente "definirá lo que suceda durante muchos años, posiblemente durante una generación".
El presidente francés, Emmanuel Macron, afirmó: "Los europeos están tomando su destino en sus propias manos, aumentando su gasto en defensa y seguridad, y construyendo sus propias soluciones comunes", según The Guardian.
El presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskyy, declaró que Rusia enfrentará un momento crucial en el verano, que denominó "un momento para expandir la guerra o avanzar hacia la diplomacia". Zelenskyy señaló que si Rusia no elige poner fin a la guerra, es aún más vital que no se levanten los paquetes de sanciones, y pidió un formato diplomático viable en el que los europeos deben estar presentes en cualquier conversación, según The Guardian.
Además de retirar 5.000 soldados de Alemania, Trump también ha sugerido que podría retirar tropas de Italia y España debido a que los gobiernos de esos países no muestran suficiente apoyo a las operaciones estadounidenses-israelíes contra Irán, según The Guardian. A finales de 2025, había 36.436 soldados estadounidenses en servicio activo en Alemania, 12.662 en Italia y 3.814 en España.
La jefa de política exterior de la Unión Europea, Kaja Kallas, comentó sobre la retirada planificada de tropas de Alemania: "Ha habido conversaciones sobre la retirada de tropas estadounidenses de Europa durante mucho tiempo, pero el momento de este anuncio es una sorpresa. Creo que muestra que realmente tenemos que fortalecer el pilar europeo en la OTAN", según The Guardian.
Cuando se le preguntó si creía que Trump estaba intentando castigar al canciller alemán Friedrich Merz por decir que Estados Unidos había sido "humillado" por Irán en las conversaciones para poner fin a la guerra, Kallas respondió: "No veo dentro de la cabeza del presidente Trump, así que él tiene que explicarlo", según The Guardian.
Merz no asistió a la cumbre de Ereván. El domingo dijo a un entrevistador de televisión que no estaba "renunciando a la relación transatlántica. Tampoco estoy renunciando a trabajar con Donald Trump", según The Guardian.
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, admitió que ha habido "cierta decepción del lado estadounidense" por la renuencia de Europa a respaldar la guerra contra Irán, según The Guardian. Sin embargo, los europeos han "escuchado el mensaje", ahora están proporcionando apoyo logístico a las operaciones estadounidenses y preposicionando "activos clave cerca del teatro de operaciones, para la próxima fase", dijo Rutte a los periodistas.
La asistencia de Carney a la CPE se produce meses después de que en enero criticara duramente a la administración de Trump en el Foro Económico Mundial, declarando el fin de la hegemonía de Washington, según Tag24. El enfoque de Ottawa bajo Carney ha sido un intento de desacoplarse de su dependencia de Estados Unidos, especialmente en medio de la turbulencia económica desencadenada por la política arancelaria de Trump y la guerra con Irán. En su lugar, Canadá está cambiando hacia asociaciones más confiables con Europa, México, Australia y otros países.
"Nuestro imperativo estratégico es construir estas capacidades soberanas con los socios más confiables", declaró Carney, según Tag24. "Eso crea enormes oportunidades de asociación entre Canadá y Europa".
La Comunidad Política Europea fue lanzada por el presidente francés Emmanuel Macron en 2022 para ayudar a coordinar una respuesta colectiva a la invasión rusa de Ucrania, según Tag24. "Reuniones como estas apuntan a un mejor camino a seguir", afirmó Carney antes de compartir algunas reflexiones sobre cómo Europa y Canadá pueden lograr "autonomía estratégica" y alejarse de la dependencia de Estados Unidos.