La princesa heredera Mette-Marit de Noruega, de 52 años, fue sometida a un trasplante de pulmón exitoso en Oslo, según anunció la casa real noruega. La operación se realizó después de que su condición, derivada de una fibrosis pulmonar diagnosticada en 2018, empeorara significativamente en los últimos meses hasta el punto de poner en riesgo su vida.