Los misteriosos objetos astronómicos conocidos como Puntos Rojos Pequeños, detectados por el Telescopio Espacial James Webb de la NASA, podrían explicar la formación de agujeros negros supermasivos apenas cientos de millones de años después del Big Bang, según un estudio publicado en febrero de 2026 en la revista Astrophysical Journal. Estos agujeros negros, algunos con masas 100 millones de veces superiores a la del Sol, desafían los modelos estándar de formación del universo.