El presidente ruso Vladímir Putin utilizó su discurso anual del Día de la Victoria en la Plaza Roja de Moscú para justificar la guerra en Ucrania y denunciar a la OTAN, calificando el conflicto como una guerra "justa" contra una "fuerza agresiva" respaldada por el bloque occidental. Las celebraciones del 9 de mayo de 2026, la festividad nacional más importante de Rusia que conmemora la victoria soviética sobre la Alemania nazi, fueron reducidas por razones de seguridad, sin presencia de vehículos blindados ni misiles balísticos por primera vez en años.