Una plaga de ratas y parásitos se extiende por los campamentos de desplazados palestinos en Gaza, mordiendo dedos de manos y pies de niños mientras duermen, destruyendo pertenencias y propagando enfermedades, según reportes de Reuters. La crisis sanitaria afecta a más de 2 millones de personas desplazadas que viven en tiendas improvisadas y edificios bombardeados, mientras los sistemas de alcantarillado y saneamiento permanecen destruidos.