El gobierno británico anunció en abril de 2026 que elevará el impuesto sobre beneficios extraordinarios de empresas generadoras de electricidad baja en carbono al 55% a partir del 1 de julio, según informó la BBC. La medida se suma a la extensión hasta marzo de 2030 del gravamen sobre petroleras y gaseras que opera desde 2022, alcanzando una tasa total del 78% sobre sus ganancias en el Reino Unido.