

La canciller Rachel Reeves planea introducir un nuevo gravamen de 3 peniques por kilómetro para vehículos eléctricos, con el objetivo de compensar la caída de ingresos por impuestos de combustible tradicionales y generar recursos adicionales para el erario público.
El gobierno británico está considerando implementar un sistema de cobro por kilómetro recorrido para vehículos eléctricos, una medida que podría significar un cargo adicional de aproximadamente 250 libras anuales para los conductores de estos vehículos. La propuesta busca crear un sistema impositivo más equitativo, ya que actualmente los vehículos eléctricos no pagan el impuesto de combustible que sí cancelan los automóviles de gasolina y diésel.
Según fuentes gubernamentales, la medida se implementaría gradualmente a partir de 2028, tras un período de consulta. Para entonces, se estima que cerca de 4 millones de personas conducirán vehículos eléctricos o furgonetas en el Reino Unido. El nuevo sistema implicaría un cargo de 3 peniques por cada kilómetro recorrido.
La industria automotriz ha manifestado su preocupación por la propuesta. La Sociedad de Fabricantes y Comerciantes de Motores (SMMT) criticó la medida, argumentando que podría obstaculizar la transición hacia vehículos eléctricos en un momento crucial. Jon Lawes, director de Novuna Vehicle Solutions, señaló que el costo de los vehículos eléctricos y la disponibilidad de infraestructura de carga siguen siendo barreras importantes.
A pesar de la nueva propuesta, análisis del Energy and Climate Intelligence Unit indican que los vehículos eléctricos seguirían siendo aproximadamente 1,000 libras más económicos anualmente en comparación con los vehículos de gasolina. El gobierno ha invertido 4,000 millones de libras en apoyo a la transición de vehículos eléctricos, incluyendo subsidios de hasta 3,750 libras por vehículo elegible.
La medida podría generar entre 20,000 y 30,000 millones de libras para las arcas públicas al final del período parlamentario. Un portavoz gubernamental enfatizó la necesidad de un sistema fiscal justo que financie infraestructura, servicios públicos y la transición energética.
Organizaciones como Campaign for Better Transport y el Instituto Tony Blair han respaldado previamente esquemas de tarificación por uso de carreteras, sugiriendo tarifas entre 1 y 4 peniques por kilómetro dependiendo del tipo de vehículo.
La propuesta se suma a los cambios recientes en la política de vehículos eléctricos del Reino Unido, incluyendo la modificación de los objetivos de ventas tras presiones de la industria automotriz.