El primer ministro británico Keir Starmer confirmó el sábado 28 de febrero de 2026 que aviones del Reino Unido están operando en Medio Oriente como parte de operaciones defensivas coordinadas, tras los ataques lanzados por Estados Unidos e Israel contra múltiples ciudades iraníes, incluida Teherán. Aunque el Reino Unido no participó en los bombardeos, Starmer elevó las protecciones para bases y personal británico a su nivel máximo mientras Irán prometió una respuesta "aplastante" y lanzó ataques indiscriminados contra varios países de la región.
El primer ministro británico Keir Starmer anunció el sábado que aviones del Reino Unido "están en el cielo" en Medio Oriente como parte de una operación defensiva "para proteger a nuestra gente, nuestros intereses y nuestros aliados", según declaró en un comunicado pregrabado. La declaración se produjo horas después de que Estados Unidos e Israel lanzaran ataques contra múltiples ciudades iraníes, incluida la capital Teherán, tras el fracaso de las negociaciones para limitar el programa nuclear de Irán, según informó la BBC.
El Reino Unido no participó en los ataques contra Irán, según confirmó Starmer en su declaración oficial publicada por el gobierno británico. Sin embargo, el primer ministro británico elevó las protecciones para bases y personal británico en la región a su nivel máximo y activó capacidades defensivas que el país mantiene en Medio Oriente como parte de sus compromisos de seguridad con aliados regionales.
"Nuestras fuerzas están activas y los aviones británicos están en el cielo hoy como parte de operaciones defensivas regionales coordinadas para proteger a nuestra gente, nuestros intereses y nuestros aliados, como Gran Bretaña lo ha hecho antes, en línea con el derecho internacional", declaró Starmer según el comunicado gubernamental.
Los ataques estadounidenses e israelíes se produjeron después de que las negociaciones para limitar el programa nuclear iraní terminaran sin acuerdo, según reportó la BBC. Irán respondió con ataques que el primer ministro británico calificó como "indiscriminados" contra múltiples países de la región. El Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán prometió una respuesta "aplastante" a los ataques, según informó la BBC.
Starmer condenó los ataques iraníes "contra socios en toda la región" y señaló que muchos de los países atacados "no son partes en este conflicto". El primer ministro británico emitió una declaración conjunta con el presidente francés Emmanuel Macron y el canciller alemán Friedrich Merz, instando a Irán a "abstenerse de ataques militares indiscriminados" y a "cesar la violencia y represión atroz contra su propio pueblo", según reportó la BBC.
"Irán puede terminar esto ahora. Deben abstenerse de más ataques, renunciar a sus programas de armas y cesar la violencia y represión atroz contra el pueblo iraní, que merece el derecho a determinar su propio futuro", declaró Starmer según el comunicado oficial del gobierno británico.
Los ataques iraníes causaron disrupciones significativas en la región. Cuatro personas resultaron heridas tras un "incidente" en un edificio en el área de Palm Jumeirah en Dubái, según informaron las autoridades emiratíes a la BBC. Testigos presenciales reportaron una columna de humo cerca del hotel Fairmont The Palm. Medios estatales iraníes reportaron que se había lanzado un ataque contra Dubái, aunque no especificaron el objetivo. Estados Unidos mantiene una base y personal militar en Emiratos Árabes Unidos.
Explosiones y sirenas antiaéreas se escucharon en Doha, capital de Qatar, que alberga una instalación militar estadounidense. El ministerio de defensa de Qatar declaró que había interceptado misiles iraníes, según reportó la BBC. Medios estatales de Baréin también informaron que el centro de servicio de la Quinta Flota de la Marina estadounidense, con base en ese país del Golfo, había sido "sometido a un ataque con misiles".
La ministra de Relaciones Exteriores británica Yvette Cooper condenó los ataques iraníes y describió las escenas en el hotel Palm como "terribles". Cooper declaró que había hablado con su contraparte emiratí "para expresar nuestra solidaridad con los EAU", según informó la BBC.
El Ministerio de Relaciones Exteriores británico actualizó sus consejos de viaje, advirtiendo "contra todo viaje a Israel y Palestina". Los ciudadanos británicos en Baréin, Qatar, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos recibieron instrucciones de refugiarse inmediatamente en sus lugares, mientras que aquellos en Arabia Saudita fueron instruidos de "permanecer en interiores en una ubicación segura", según la BBC. Los nacionales británicos en Jordania, Siria, Líbano, Irak, Yemen, Turquía y Omán también recibieron instrucciones de "permanecer vigilantes" y buscar refugio si se les aconseja hacerlo.
La situación ha causado disrupciones importantes en los viajes aéreos y la seguridad en la región, afectando potencialmente a cientos de miles de británicos, según reportó la BBC.
Starmer mantuvo conversaciones telefónicas separadas el sábado con el emir de Qatar, Tamim bin Hamad bin Khalifa Al Thani, y el presidente de los EAU, Mohamed bin Zayed Al Nahyan, según informó Downing Street a la BBC. El primer ministro agradeció al presidente emiratí por sus esfuerzos para mantener seguros a los nacionales británicos en el país y reafirmó "el compromiso del Reino Unido con la defensa de Qatar".
Una reunión del comité de emergencia Cobra se llevó a cabo el sábado por la mañana, presidida por Starmer, según reportó la BBC. El comité de emergencia, que involucra a ministros y funcionarios, se reúne para coordinar la respuesta del gobierno a situaciones emergentes.
"Irán nunca debe tener permitido desarrollar un arma nuclear y es por eso que hemos apoyado continuamente los esfuerzos para alcanzar una solución negociada", declaró un portavoz del gobierno británico según la BBC. "Nuestra prioridad inmediata es la seguridad de los nacionales británicos en la región y les proporcionaremos asistencia consular". El portavoz añadió: "No queremos ver una mayor escalada hacia un conflicto regional más amplio".
En su declaración oficial, Starmer enfatizó que el régimen iraní representa una amenaza directa incluso dentro del Reino Unido. "Incluso en el Reino Unido, el régimen iraní representa una amenaza directa para disidentes y para la comunidad judía", declaró el primer ministro según el comunicado gubernamental. "Solo en el último año, han respaldado más de 20 ataques potencialmente letales en suelo británico. Por lo tanto, está claro que nunca se les debe permitir desarrollar un arma nuclear".
Starmer describió al régimen iraní como "absolutamente abominable", señalando que "han asesinado a miles de su propio pueblo, aplastado brutalmente la disidencia y buscado desestabilizar la región", según el comunicado oficial del gobierno británico.
La líder conservadora Kemi Badenoch declaró que apoyaba a Estados Unidos e Israel "mientras enfrentan la amenaza de la República Islámica de Irán y su vil régimen", según reportó la BBC. El líder de Reform UK, Nigel Farage, dijo que rezaba "por el resultado correcto para el maravilloso pueblo persa" mientras "comienzan los ataques contra este régimen malvado en Irán".
El líder de los Demócratas Liberales, Ed Davey, declaró que los iraníes "merecen vivir libres de un régimen brutal", pero que la "acción militar unilateral e ilegal" de Trump "no traerá libertad, paz y seguridad". El Reino Unido "no puede ser arrastrado a otra guerra prolongada en Medio Oriente por un presidente estadounidense", añadió según la BBC.
El líder del Partido Verde, Zack Polanski, haciendo referencia a reportes de que un ataque había impactado una escuela de niñas y matado a docenas, declaró: "Este es un ataque ilegal, no provocado y brutal que muestra una vez más que Estados Unidos e Israel son estados canallas. El Reino Unido debe terminar nuestra relación acogedora con Estados Unidos y nuestro apoyo continuo a Israel", según reportó la BBC.
Starmer enfatizó en su declaración que "es vital ahora que evitemos una mayor escalada y regresemos a un proceso diplomático". El primer ministro británico declaró que había estado hablando con líderes durante el día, "del E3 y en toda la región", según el comunicado gubernamental. "Queremos ver paz y seguridad, y la protección de la vida civil", añadió Starmer.
El primer ministro británico instó a Irán a buscar una solución negociada: "Instamos al liderazgo iraní a buscar una solución negociada. En última instancia, el pueblo iraní debe tener permitido determinar su futuro", declararon Starmer, Macron y Merz en su declaración conjunta según la BBC.
"Ese es el camino hacia la desescalada y de regreso a la mesa de negociaciones", concluyó Starmer en su declaración oficial según el gobierno británico.