Reino Unido extiende congelación del impuesto a los combustibles hasta fin de año por guerra en Irán
El gobierno británico extenderá hasta diciembre de 2026 la reducción de 5 peniques en el impuesto a los combustibles, que debía eliminarse en septiembre, según anunció el primer ministro Keir Starmer ante la Cámara de los Comunes. La medida responde al aumento de precios del petróleo y el diésel provocado por la guerra entre Estados Unidos e Israel en Irán, que ha afectado el suministro global de petróleo y gas natural licuado.
El primer ministro británico Keir Starmer anunció que la reducción de 5 peniques en el impuesto a los combustibles se extenderá hasta finales de 2026, en lugar de eliminarse gradualmente en septiembre como estaba previsto, según informó ante la Cámara de los Comunes del Reino Unido.
"Estamos respaldando a los conductores al extender la congelación del impuesto a los combustibles", dijo Starmer, según reportó la BBC.
La tasa impositiva reducida para gasolina y diésel fue introducida por el anterior gobierno conservador después de que la invasión a gran escala de Rusia a Ucrania elevara los precios en 2022, según la fuente. El impuesto a los combustibles fue inicialmente reducido en 5 peniques en la Declaración de Primavera de marzo de 2022 bajo el gobierno conservador, y aunque debía durar 12 meses, ha sido extendido repetidamente.
La decisión de extender la congelación responde al contexto actual en Medio Oriente. El precio de la gasolina y el diésel ha aumentado significativamente desde el inicio de la guerra entre Estados Unidos e Israel en Irán, que ha afectado los suministros globales de petróleo y gas natural licuado, según la BBC.
El precio promedio de la gasolina alcanzó su nivel más alto desde el inicio de la guerra en Irán el lunes, llegando a 158.52 peniques por litro, según datos de la RAC (Real Automóvil Club británico) citados por la fuente.
Starmer declaró que decidió extender la congelación debido a los eventos en Medio Oriente, según reportó la BBC.
El portavoz oficial de Downing Street indicó que la congelación del impuesto a los combustibles costará 455 millones de libras esterlinas para el año fiscal actual, y que el gobierno pudo congelar el impuesto gracias a mejores cifras de crecimiento económico, según la fuente.
Además de la extensión del impuesto a los combustibles, Starmer anunció planes para reducir la tasa del impuesto sobre el diésel rojo en más de un tercio, a 6.48 peniques por litro desde mediados del próximo mes hasta finales de año, según la BBC. Se espera que esta medida ayude a los agricultores que lo utilizan en sus tractores y otra maquinaria agrícola.
El primer ministro también anunció una exención de 12 meses en el impuesto de circulación de vehículos para camiones pesados, que según el gobierno ayudará con los mayores costos de la cadena de suministro que afectan a la industria del transporte de carga y que pueden impactar en los precios al consumidor, según la fuente. Se espera que la medida ahorre alrededor de 600 libras esterlinas para un camión pesado típico.
Simon Williams, jefe de política de la RAC, dijo que persisten preguntas sobre qué sucederá el próximo año. "¿Los conductores serán golpeados con los 5 peniques completos de una sola vez en la primavera, se acordará una nueva eliminación gradual, o el gobierno incluso abandonará un aumento por completo?", dijo Williams, según citó la BBC.
La líder conservadora Kemi Badenoch agradeció a Keir Starmer por el "cambio de rumbo" del gobierno sobre el impuesto a los combustibles, que según ella su partido había solicitado en marzo, según la fuente.
Sir Mel Stride, canciller en la sombra del Partido Conservador, afirmó que el gobierno había sido "obligado a dar un giro en U" sobre el impuesto a los combustibles tras la presión de los conservadores, según reportó la BBC. "El aumento del impuesto a los combustibles de Labour habría perjudicado a las empresas y golpeado a las familias trabajadoras ya estiradas hasta el punto de ruptura. Bajo los conservadores, el impuesto a los combustibles se congeló o redujo durante 14 años consecutivos", dijo Stride, según la fuente.
La medida representa un cambio en la política fiscal del gobierno laborista de Starmer, que había planeado eliminar gradualmente la reducción impositiva implementada por los conservadores. La extensión hasta finales de año proporciona un alivio temporal a los conductores británicos en medio de la volatilidad de los precios del petróleo causada por el conflicto en Medio Oriente, aunque la incertidumbre sobre las políticas fiscales para 2027 permanece.



