El gobierno británico extenderá hasta diciembre de 2026 la reducción de 5 peniques en el impuesto a los combustibles, que debía eliminarse en septiembre, según anunció el primer ministro Keir Starmer ante la Cámara de los Comunes. La medida responde al aumento de precios del petróleo y el diésel provocado por la guerra entre Estados Unidos e Israel en Irán, que ha afectado el suministro global de petróleo y gas natural licuado.