La Autoridad de Competencia y Mercados del Reino Unido abrió una investigación contra la aerolínea irlandesa Ryanair por cobrar a los padres una tarifa para sentarse junto a sus hijos menores de 12 años en los vuelos, una práctica que el regulador considera potencialmente "injusta" bajo la ley de protección al consumidor y que ninguna otra aerolínea importante que opera desde territorio británico aplica.