El primer ministro británico Keir Starmer anunció que British Steel será llevada a propiedad pública mediante legislación que se presentará esta semana, después de que fracasaran las conversaciones para una venta comercial con sus propietarios chinos Jingye. La medida busca garantizar la continuidad de la producción de acero virgen en el país y proteger 2.700 empleos en la planta de Scunthorpe, que el gobierno mantiene bajo control desde abril de 2025 con un costo de aproximadamente un millón de libras diarias.