

La petrolera española Repsol mantiene conversaciones de alto nivel con representantes de Estados Unidos para definir su posición en Venezuela, en medio de un complejo escenario geopolítico marcado por sanciones y restricciones financieras.
La compañía petrolera española Repsol se encuentra en una delicada situación estratégica en Venezuela, un país que representa su segundo mercado más relevante en operaciones de exploración y producción. Según fuentes de Forbes España, la empresa prepara reuniones cruciales con altos funcionarios de la Casa Blanca para definir su futuro en el mercado venezolano.
Según información de Forbes, el consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, se reunirá próximamente con el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, en un encuentro que podría determinar el destino de los activos de la compañía en Venezuela. Esta reunión se produce después de que en marzo de 2025 el Gobierno de Estados Unidos revocara las licencias especiales que permitían a empresas europeas operar con mayor libertad en el país.
Los activos de Repsol en Venezuela son significativos. La empresa desarrolla actividades estratégicas que incluyen la producción de gas en Cardón IV y la extracción de petróleo a través de Petroquiriquire, una joint venture con la estatal PDVSA donde Repsol posee un 40% de participación. En 2025, la producción neta de la compañía alcanzó aproximadamente 70.000 barriles de petróleo equivalente diarios.
El ministro de Economía de España, Carlos Cuerpo, ha respaldado públicamente a Repsol, calificándola de empresa 'estratégica' para Venezuela. Cuerpo destacó que Repsol tiene 'muy buena relación' tanto con las autoridades venezolanas como con las estadounidenses, y reafirmó que el Gobierno español está dispuesto a apoyar a la compañía 'en lo que sea necesario'.
A pesar de las dificultades, Repsol mantiene una exposición financiera limitada en Venezuela, por debajo de los 350 millones de euros, gracias a depreciaciones prudenciales y una gestión rigurosa del riesgo. Al cierre de 2025, Venezuela representaba entre el 14% y 15% de las reservas probadas totales del grupo, solo superado por sus activos en Estados Unidos.
El futuro de Repsol en Venezuela dependerá menos de su eficiencia industrial y más de las decisiones geopolíticas que se adopten en Washington y Caracas. La compañía deberá navegar un complejo escenario de sanciones, restricciones financieras y negociaciones diplomáticas para mantener su posición estratégica en uno de los países con mayores reservas de petróleo del mundo.