

La República Democrática del Congo (RDC) y grupos rebeldes, incluido el M23, firmaron este martes en Doha un acuerdo para establecer un mecanismo de supervisión del alto el fuego, según anunció el gobierno congoleño, en el más reciente esfuerzo por poner fin a la violencia en el este del país africano.
El acuerdo fue firmado bajo la mediación de Qatar y contó con la presencia de representantes observadores de Estados Unidos, la Unión Africana y la misión de la ONU en la República Democrática del Congo (MONUSCO), según informó el Ministerio de Comunicaciones congoleño a través de la red social X.
Este nuevo pacto representa un avance significativo en la implementación de la declaración de principios de alto el fuego que ambas partes habían firmado previamente en Doha el 19 de julio, según destacó el gobierno de la RDC.
A pesar de los acuerdos anteriores, los enfrentamientos entre las fuerzas gubernamentales y los rebeldes del M23 han continuado, con ambas partes acusándose mutuamente de violar el alto el fuego.
Con esta nueva firma, la República Democrática del Congo "reafirma su voluntad de lograr el cese de hostilidades, garantizar la seguridad de las poblaciones y preparar las condiciones para un acuerdo de paz integral y duradero, en el marco del proceso de Doha apoyado por la comunidad internacional", señaló el ministerio.
El grupo rebelde M23, que está en el centro del conflicto en el este de la RDC, resurgió en 2021 y actualmente controla territorios significativos, incluyendo las capitales provinciales de Goma y Bukavu, que capturó a principios de este año.
La ONU, el gobierno de Kinshasa y otros actores internacionales acusan al vecino Ruanda de apoyar al M23, algo que Kigali niega sistemáticamente.
Por su parte, los rebeldes del M23 describieron el acuerdo del martes como un avance significativo hacia la resolución del conflicto, según la misma fuente.
Este nuevo mecanismo de supervisión y verificación del alto el fuego representa un paso crucial en los esfuerzos diplomáticos para estabilizar la región oriental de la RDC, que ha sufrido décadas de conflicto armado con graves consecuencias humanitarias para la población civil.