El presidente de Costa Rica, Rodrigo Chaves, entregó este viernes la banda presidencial a Laura Fernández, pero mantendrá el control del poder ejecutivo al asumir simultáneamente los ministerios de Hacienda y de Presidencia, una condición sin precedentes en la historia costarricense. Chaves, quien finaliza su mandato con una aprobación del 64%, deja el cargo presidencial pero conserva facultades críticas que incluyen la asignación de presupuestos, el manejo de la Dirección de Inteligencia y Seguridad y la gestión del Congreso, según anunció Fernández al presentar su gabinete.