

La Premiership de rugby de Inglaterra eliminará el sistema tradicional de ascensos y descensos a partir de la temporada 2026-27, adoptando un modelo de franquicias que evaluará a los clubes aspirantes según criterios de rendimiento deportivo, finanzas, infraestructura y potencial de inversión, según aprobó el Consejo de la Federación Inglesa de Rugby (RFU) este viernes con 51 votos a favor y solo cuatro en contra.
El rugby profesional inglés experimentará su transformación más radical en décadas tras la aprobación abrumadora de un nuevo modelo que reemplaza el sistema centenario de ascensos y descensos por un esquema de franquicias similar al utilizado en ligas deportivas estadounidenses.
El Consejo de la RFU respaldó el cambio con 51 votos a favor y cuatro en contra, según informó la BBC. La decisión pone fin al mecanismo tradicional mediante el cual el equipo campeón de la segunda división (Championship) podía ascender a la Premiership tras enfrentar al último clasificado de la máxima categoría, siempre que cumpliera con estándares mínimos de infraestructura.
Bajo el nuevo sistema, los clubes que aspiren a ingresar a la Premiership deberán presentar solicitudes formales que serán evaluadas según múltiples criterios: nivel de juego, situación financiera, potencial de inversión, infraestructura y capacidad para expandir el atractivo geográfico de la liga, entre otros factores, según detalló la BBC. Los aspirantes deberán haber completado al menos una temporada en el Championship antes de ser considerados.
La liga planea expandirse inicialmente de 10 a 12 equipos para la temporada 2029-30, con una "ambición a largo plazo" de crecer aún más, según reportó ESPN. Una fuente adicional de Radio Royal indicó que el objetivo es alcanzar 20 equipos para 2040.
Los equipos también podrían ser relegados de la máxima categoría si fallan en su rendimiento deportivo o en atraer aficionados, pero solo "si existe un candidato más fuerte y viable", según la BBC.
**Crisis financiera como catalizador del cambio**
La decisión responde a una crisis de sostenibilidad que sacudió al rugby inglés en la temporada 2022-23, cuando tres equipos de primera división —Wasps, London Irish y Worcester— quebraron, según informó la BBC. Estos colapsos generaron preocupaciones sobre la viabilidad a largo plazo de la competición.
"Ha quedado claro desde hace tiempo que el sistema anterior no estaba proporcionando la sostenibilidad financiera o la confianza a largo plazo que el juego profesional necesita", dijo Mike McTighe, presidente de la Junta de Rugby Profesional Masculino, según citó la BBC.
Bill Sweeney, director ejecutivo de la RFU, reconoció la magnitud del cambio: "Reconocemos que alejarnos de un sistema tradicional de ascenso y descenso automático representa un cambio significativo. Sin embargo, es igualmente claro que el juego profesional debe evolucionar si quiere prosperar. La estructura anterior no estaba proporcionando la estabilidad financiera, la confianza de los inversores o los beneficios más amplios del sistema que el juego ahora requiere", según reportó ESPN.
Los funcionarios de la liga creen que el nuevo sistema atraerá más inversión externa, reduciendo la dependencia que la mayoría de los clubes tienen de propietarios benefactores, según la BBC.
**Inversión de Red Bull señala nueva dirección**
Un indicio del cambio de modelo llegó el verano pasado cuando el gigante de bebidas energéticas Red Bull adquirió Newcastle, equipo que había terminado en el último lugar de la primera división durante las tres temporadas previas, según informó la BBC. Esta compra representó un voto de confianza significativo en el futuro de la liga.
Los planes para avanzar hacia un modelo de franquicias ya habían sido discutidos en el momento de la adquisición por parte de Red Bull, según la misma fuente.
"Ahora estamos firmemente en el camino hacia un futuro más próspero y brillante para Prem Rugby", dijo Simon Massie-Taylor, director ejecutivo de la liga, según citó la BBC. "Nuestra visión es convertirnos en la mejor liga del mundo —para aficionados, jugadores e inversores en clubes actuales y futuros de la Gallagher Premiership— y estos importantes cambios en todo el juego nos ayudarán a lograrlo".
**Sistema anterior inoperante desde hace años**
El mecanismo actual de ascenso y descenso no había funcionado durante varias temporadas. Ealing Trailfinders, consistentemente el mejor equipo de segunda división, no logró cumplir con los estándares existentes —especialmente en cuanto al tamaño del estadio— impidiéndoles disputar el partido de promoción contra el último clasificado de primera división, según la BBC.
Saracens fue el último equipo en descender de la Premiership en 2020 tras una fuerte penalización de puntos por violaciones al tope salarial. El club obtuvo un retorno inmediato desde el Championship en 2021, sin que ningún equipo descendiera para reemplazarlo después de que los descensos fueran suspendidos debido a la pandemia de COVID-19, según la misma fuente.
**Apoyo de la segunda división tras negociaciones**
Los planes iniciales para controlar el movimiento de equipos entre las dos principales divisiones del rugby inglés fueron rechazados por los clubes del Championship. Sin embargo, la estipulación de que los clubes aspirantes a la Premiership deben jugar al menos una temporada en el Championship, y la creación de una unidad para ayudar a los clubes de segunda división a mejorar sus posibilidades de admisión a la máxima categoría, ganó apoyo, según informó la BBC.
"La Junta y los clubes del Championship han acogido con satisfacción la oportunidad de contribuir al desarrollo de esta propuesta", dijo Simon Gillham, director del Championship, según citó la BBC. "Vemos una gran promesa en la dirección establecida y estamos comprometidos a ayudar a que sea un éxito. Esperamos trabajar estrechamente con la RFU y la Junta de Rugby Profesional Masculino en las próximas semanas y meses para resolver problemas críticos pendientes que afectan al Championship, incluida la gobernanza, la financiación, el riesgo y la aspiración".
Los clubes de segunda división han visto su nivel de financiación central reducirse dramáticamente de aproximadamente 600.000 libras esterlinas al año antes de la pandemia de COVID-19 a alrededor de 160.000 libras, según la BBC.
Wasps y London Irish tienen planes para revivir, mientras que Worcester se unió a la segunda división al inicio de esta temporada, según la misma fuente.
**Proceso de expansión y requisitos para clubes**
Se establecerá un Grupo de Revisión de Expansión (ERG, por sus siglas en inglés) para evaluar la preparación de la liga, el apetito de los inversores y qué clubes están preparados para la expansión antes de que los clubes interesados pasen por un proceso formal de Expresión de Interés y licitación, según reportaron ESPN y Radio Royal.
Los clubes de la Premiership incluidos en la máxima categoría deberán operar un equipo en Premiership Women's Rugby o financiar un plan significativo de desarrollo regional femenino, o enfrentar multas por incumplimiento, según ambas fuentes.
La votación se realizó tras meses de trabajo con las principales partes interesadas, incluidas la RFU, Premiership Rugby, Championship Rugby, Premiership Women's Rugby y la Asociación de Jugadores de Rugby (RPA), según ESPN.
**Implicaciones para el futuro del rugby inglés**
La reforma representa un punto de inflexión para el rugby inglés, alejándose de más de un siglo de tradición deportiva europea hacia un modelo comercial más cercano al utilizado en deportes estadounidenses como la NFL o la NBA.
McTighe enfatizó que el escrutinio será inevitable: "Sabemos que habrá escrutinio, y con razón. La prueba estará en la ejecución: en una estabilidad mejorada, en una confianza renovada de los inversores, en beneficios tangibles para el juego femenino y en un apoyo sostenido para el rugby comunitario", según citó la BBC.
Massie-Taylor añadió que "los cambios acordados hoy muestran unidad en todo el juego y permitirán a los inversores de clubes actuales y futuros invertir con confianza en nuestro nuevo plan de crecimiento y en el ecosistema más amplio del rugby de clubes inglés", según reportó ESPN.
La implementación comenzará en la temporada 2026-27, dando a los clubes actuales y aspirantes aproximadamente un año para prepararse para el nuevo sistema. El éxito del modelo dependerá de si logra atraer la inversión prometida sin sacrificar la competitividad deportiva que tradicionalmente ha caracterizado al rugby inglés.