Rumania enfrenta la peor crisis de sarampión de la Unión Europea, con más de 35.000 casos y al menos 30 muertes entre 2023 y 2025, según datos del Instituto Nacional de Salud Pública rumano. El país concentró el 87% de todos los casos de sarampión en la UE durante 2024, mientras las tasas de vacunación cayeron del 93% en 2010 a apenas 81% en la primera dosis y 60% en la segunda, muy por debajo del 95% necesario para la inmunidad colectiva. La crisis rumana refleja un fenómeno global: la confianza en la seguridad de las vacunas ha disminuido en la mayoría de países desde 2015, según el Proyecto de Confianza en Vacunas de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres.