

El ejército ruso ha tomado tres asentamientos en la región de Zaporizhzhia, según el máximo comandante militar ucraniano, en medio de una ofensiva que busca capturar más territorio ucraniano mientras las tensiones internacionales aumentan.
El general Oleksandr Syrskyi informó que la densa niebla permitió a las tropas rusas infiltrarse en posiciones ucranianas en Zaporizhzhia, donde las unidades ucranianas están inmersas en batallas agotadoras para repeler el avance ruso. Las zonas más intensas de combate continúan siendo la ciudad de Pokrovsk, en la región de Donetsk, donde cerca de la mitad de los enfrentamientos del frente ocurrieron en las últimas 24 horas.
Las ciudades de Kupiansk y Lyman, en la región nororiental de Járkiv, también han experimentado un incremento reciente de los combates. Rusia, que lanzó su invasión a gran escala hace casi cuatro años, actualmente ocupa aproximadamente una quinta parte del territorio ucraniano.
Los nuevos sanciones de Estados Unidos contra el sector petrolero ruso, considerado la columna vertebral de su economía, entrarán en vigor el 21 de noviembre. El objetivo es presionar al presidente Vladimir Putin para que acepte un alto al fuego. Sin embargo, Rusia ha mantenido su estrategia de guerra de desgaste.
Según el Instituto para el Estudio de la Guerra, Rusia está realizando múltiples operaciones ofensivas simultáneamente, lo que dificulta sus operaciones logísticas. A pesar de tener un ejército más grande y mejor equipado, sus avances han sido incrementales.
Mientras tanto, Ucrania ha intensificado sus ataques con drones de largo alcance contra objetivos militares dentro de Rusia. Su último asalto fue contra la planta química Stavrolen en Budionnovsk, que produce polímeros para materiales compuestos utilizados por el ejército ruso.
El presidente ucraniano Volodymyr Zelensky ha señalado que Rusia ha desplegado alrededor de 170.000 tropas en Donetsk. En los últimos cuatro semanas, el Ministerio de Defensa ruso ha reportado la captura de nueve asentamientos: ocho en Zaporizhzhia, siete en Dnipropetrovsk y cinco en Járkiv.
Paralelamente, Ucrania enfrenta una creciente crisis interna con un escándalo de corrupción que involucra a altos funcionarios gubernamentales. El ministro de Justicia, Herman Halushchenko, fue suspendido tras ser investigado, lo que añade complejidad al ya difícil contexto nacional.