Rusia planea detener las exportaciones de petróleo desde Kazajistán hacia Alemania a través del oleoducto Druzhba a partir del 1 de mayo de 2026, amenazando el suministro de la refinería PCK en Schwedt, que provee más del 90% del diésel, gasolina y combustible de calefacción necesarios para Berlín, según confirmó el Ministerio Federal de Asuntos Económicos y Energía de Alemania. La medida se produce mientras Europa enfrenta una de las crisis energéticas más graves en décadas, agravada por la guerra en Irán y el cierre del Estrecho de Ormuz.