El Kremlin ha intensificado su estrategia de restricción del acceso a internet en Rusia, bloqueando 4,7 millones de sitios web y deshabilitando redes privadas virtuales (VPN) en un intento por controlar la información, según reporta El País. Paralelamente, varios influencers históricamente afines a Vladímir Putin han publicado videos críticos con el régimen que han alcanzado millones de visualizaciones, rompiendo un tabú en un contexto de creciente represión y censura.