Al menos seis personas murieron y decenas resultaron heridas el miércoles 13 de mayo de 2026 en una oleada de ataques con drones rusos contra Ucrania, según informó el presidente ucraniano Volodymyr Zelensky. Los bombardeos se reanudaron inmediatamente después de que expirara un alto el fuego de tres días mediado por Estados Unidos, con Moscú lanzando 800 drones a lo largo del día contra 14 regiones ucranianas, mientras Rusia reportó ataques ucranianos contra tres instalaciones industriales en su territorio.