En 2024, Rusia ha destinado 462.000 millones de dólares a su gasto militar, superando el gasto combinado de la Unión Europea y el Reino Unido, que asciende a 457.000 millones de dólares, de acuerdo con un informe del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS), lo que refleja una brecha creciente en la inversión en defensa entre ambas regiones.