La Ruta del Mar del Norte, promovida por Rusia como alternativa al Canal de Suez, transportó apenas 38 millones de toneladas de carga en 2024, menos del 1% del comercio marítimo mundial, según la Fundación Ambiental Bellona. Pese a una inversión presupuestada de 1,8 billones de rublos (20.500 millones de euros) hasta 2035, el paso ártico enfrenta limitaciones por hielo, falta de infraestructura de emergencia, dependencia de rompehielos rusos y riesgos ambientales que cuestionan su futuro como ruta comercial principal entre Asia y Europa.