Lee Jae-yong, presidente de Samsung Electronics y heredero del conglomerado surcoreano, prometió no transferir el control empresarial a sus hijos tras ser absuelto en julio de 2025 de cargos de fraude relacionados con una fusión que aseguró su sucesión, según informó la BBC. La decisión marca un quiebre histórico en las tradiciones de los chaebols, los conglomerados familiares que dominan la economía de Corea del Sur, después de una década de procesos judiciales, condenas por corrupción y disputas familiares que sacudieron a la compañía más importante del país.