

El compositor alemán-británico Georg Friedrich Händel, uno de los más influyentes músicos del periodo Barroco y creador de obras maestras como 'El Mesías', falleció el 14 de abril de 1759 en Westminster, Inglaterra, a los 74 años. Su legado musical, que abarca óperas, oratorios y música instrumental, sigue siendo interpretado y admirado en todo el mundo.
Este 14 de abril se conmemoran 266 años de la muerte de Georg Friedrich Händel, figura fundamental de la música barroca cuya influencia perdura hasta nuestros días. Nacido en Halle, Alemania, el 23 de febrero de 1685, Händel desarrolló una carrera extraordinaria que lo llevó desde Alemania e Italia hasta Inglaterra, donde se estableció definitivamente en 1712 y se naturalizó como ciudadano británico en 1727, según datos biográficos recogidos por diversas fuentes históricas.
Händel nació el mismo año que Johann Sebastian Bach y Domenico Scarlatti, conformando un trío de genios musicales contemporáneos que definirían el estilo barroco tardío. Hijo de Georg Händel, un barbero-cirujano de 63 años, y Dorothea Taust, hija de un sacerdote, el joven Händel mostró desde temprana edad un talento excepcional para la música, a pesar de la oposición inicial de su padre, quien deseaba que estudiara derecho.
Su formación musical comenzó formalmente bajo la tutela de Friedrich Wilhelm Zachow, organista de la iglesia parroquial de Halle, quien le introdujo a una vasta colección de música alemana e italiana. Esta educación temprana sentó las bases de su estilo compositivo, caracterizado por la fusión de elementos germánicos e italianos.
Tras la muerte de su padre en 1697, Händel continuó su educación musical mientras estudiaba en la Universidad de Halle, donde se matriculó en 1702. Ese mismo año, con apenas 17 años, aceptó el puesto de organista en la Catedral Calvinista de Halle, demostrando su extraordinaria capacidad como intérprete.
Su carrera profesional lo llevó primero a Hamburgo en 1703, donde trabajó como violinista y clavecinista en la orquesta de la Ópera. Allí compuso sus primeras óperas, 'Almira' y 'Nero', estrenadas en 1705. Posteriormente viajó a Italia, donde permaneció entre 1706 y 1710, componiendo obras sacras y profanas que le ganaron reconocimiento internacional.
El periodo más prolífico y exitoso de Händel comenzó con su establecimiento en Londres en 1712. En Inglaterra fundó tres compañías de ópera para satisfacer el gusto de la nobleza por la ópera italiana. Sin embargo, tras sufrir un colapso físico en 1737, reorientó su carrera hacia los oratorios en inglés, género en el que alcanzaría su máxima expresión con obras como 'El Mesías' (1742), que sigue siendo una de las composiciones más interpretadas del repertorio clásico.
Entre sus contribuciones más significativas a la música se encuentran también sus suites orquestales 'Música Acuática' y 'Música para los Reales Fuegos Artificiales', que mantienen una inmensa popularidad. Además, su himno de coronación 'Zadok the Priest' ha sido interpretado en todas las coronaciones británicas desde 1727.
Händel falleció como un hombre respetado y acaudalado el 14 de abril de 1759, recibiendo un funeral de Estado en la Abadía de Westminster, donde fue enterrado, un honor que refleja la alta estima en que era tenido por la sociedad británica.
El interés por la música de Händel ha crecido significativamente desde mediados del siglo XX. El musicólogo Winton Dean escribió que "Händel no solo fue un gran compositor; fue un genio dramático de primer orden". Su música fue admirada por compositores de la era clásica, especialmente por Haydn, Mozart y Beethoven.
Actualmente, Händel es reconocido como uno de los compositores más importantes de la historia de la música occidental. Su capacidad para combinar la tradición polifónica alemana con el estilo melódico italiano, junto con su extraordinario sentido dramático, lo sitúan como una figura clave en el desarrollo de géneros como la ópera, el oratorio y el concierto para órgano.
Su casa natal en Halle se ha convertido en un museo dedicado a su vida y obra, y festivales como el Händel Festival de Halle y el London Handel Festival celebran anualmente su legado musical, manteniendo viva su influencia en el panorama musical contemporáneo.