El secretario de Estado estadounidense Marco Rubio concluyó el 8 de mayo una misión diplomática de dos días en Roma y el Vaticano, donde advirtió firmemente contra los intentos de Irán de controlar el estrecho de Ormuz mientras buscaba estabilizar las relaciones con Italia tras semanas de tensión por el conflicto con Irán y las críticas del presidente Donald Trump al papa León XIV.