Sierra Leona se convirtió en el último país africano en recibir migrantes deportados desde Estados Unidos, cuando nueve personas procedentes de África Occidental aterrizaron el miércoles en el aeropuerto internacional cerca de Freetown, según informó la BBC. El ministro de Relaciones Exteriores, Timothy Musa Kabba, confirmó la semana pasada a la agencia Reuters que su país acordó aceptar hasta 300 personas al año expulsadas por Estados Unidos, aunque estableció que los deportados deben provenir originalmente de estados miembros de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (Cedeao).