Dos ejercicios militares recientes de la OTAN han expuesto graves deficiencias en la preparación occidental para conflictos modernos. Un simulacro mostró que Rusia podría tomar los países bálticos en cuestión de días, mientras otro ejercicio reveló cómo las tácticas de guerra con drones desarrolladas en Ucrania podrían aniquilar dos batallones de la OTAN en un solo día.