Datos de sismómetros instalados en el fondo oceánico frente a las costas de Oregón y la isla de Vancouver podrían mejorar entre 5 y 9 segundos el tiempo de detección de terremotos del sistema ShakeAlert ante un megaterremoto de magnitud 8 o 9, según investigaciones presentadas en la reunión anual de la Sociedad Sismológica de Estados Unidos el 16 de abril de 2026. Con tecnología adicional de detección acústica distribuida, el tiempo total de alerta podría extenderse hasta 40 segundos adicionales.