El primer ministro británico Keir Starmer enfrenta un rechazo masivo de los votantes en las elecciones locales y parlamentarias de Escocia y Gales celebradas esta semana, según reporta el columnista Gavin Esler. Los resultados muestran el colapso del sistema bipartidista que dominó el Reino Unido durante un siglo, con el ascenso del partido Reform de Nigel Farage, los Verdes y los Liberal Demócratas, mientras tanto laboristas como conservadores sufren derrotas históricas incluso en sus bastiones tradicionales.